La Boca de Dragón se trata de una planta que puede ser perenne, anual o bienal según la variedad que tratemos y dependiendo del clima y la zona, abarca una amplia gama de colores que satisfacen todos los gustos.


 

Cuidado

 

Planta tus flores en un lugar donde puedan recibir plena luz del sol o sombra parcial y provéelas con un riego regular para la producción óptima de las flores. Las boca de dragón deben ser plantadas en suelos ricos en nutrientes con un buen drenaje de agua. Prepara el suelo con turba o abono para aumentar su drenaje y fertilízalas con un fertilizante para todo los propósitos en cada riego. Las variedades más altas necesitan atarse en varillas para evitar que se rompan con el viento o la lluvia.

 

 

 

Poda

 

Podar tus flores boca de dragón te ayudará a que luzcan de la mejor manera y ayudará a un segundo crecimiento de flores a final de temporada. Poda las espigas de nuevo a la tierra una vez que la mayor parte de las flores se hayan desvanecido. Las flores también comenzarán a marchitarse en tiempo caluroso. La poda de la boca de dragón en este momento permitirá un crecimiento secundario a surgir una vez que el clima se haya enfriado. Apretar las puntas de espigas de flores nuevas acelera el crecimiento y aumenta el número de tallos.

 

 

 

Problemas

 

La enfermedad de la oxidación, unas ampollas rojizas en el envés de las hojas, es el mayor problema asociado con estas plantas. Para evitar esta enfermedad, asegúrate de regar tus boca de dragón en la base de la planta y nunca rociándolas por encima. Otras medidas preventivas incluyen la plantación de las variedades resistentes a la oxidación, manteniendo las plantas regadas y fertilizadas y plantando tus boca de dragón en diferentes lechos cada temporada. El moho gris puede causar que tus flores se debiliten y se rompan. Si ves moho presente en alguna de tus plantas, corta el tallo para evitar que se esparsa.